
Pareciera como si la publicidad fuera parte de nuestro ser, convivimos con ella día y noche, la vemos más a ella que a nuestra madre o hijos, pero no nos quejamos muy a menudo porque ella nos entretiene y nos envuelve en la burbuja del capitalismo en donde caemos también en la de nuestro tan amigo el Neoliberalismo, el creador de todos nuestros problemas.
Juntos ellos dos, nos encantan como el canto de las sirenas con sus afiches y comerciales bonitos, llenos de colores, chicos guapos y mujeres perfectas… caemos como unos niños, la fuerza de voluntad se vuelve débil, la imagen de deseo es la moda y lo que vimos en la “tele” se convierte en nuestro capricho, EEUU y la Unión Europea es nuestra meta de vida el cual queremos alcanzar y mientras más conexión tengamos con estas más es nuestra seguridad de que las cosas van bien… La publicidad nos envuelve como un arma moral, nos hace pensar en que los otros son mejor que nosotros y por eso tenemos que ser como ellos, perdemos nuestra esencia, perdemos el gusto y el cariño por nuestra nación solo porque creemos que el del lado es mejor y nunca lo alcanzaremos.
Sabemos cuando en una multitienda hay venta de bodega y sus horarios, pero muy por el contrario no sabemos cuando y donde había que inscribirse para las elecciones presidenciales, no sabemos o ignoramos aspectos que son básicos de nuestro diario vivir como por ejemplo algunas personas suelen olvidar que la basura se bota en los basureros y no en la calle, ni en la micro ni cerca de un árbol (para tapar la acción), es horrible y lo peor de todo ¡nosotros mismos motivamos este circulo vicioso!, ¿no será hora de parar con esto ya?, de entender que el del lado de allá no es igual que el de acá, dejarnos de caprichos y comenzar actuar.
Si todos pensáramos así el Estado no existiría… pero no, no pensamos así y si, el Estado existe y éste procura un bien común y tiene una lista de deberes que el solo se comprometió con la ciudadanía y uno de esos deberes es el de educar… pero está educación solo llega algunos (los que leen diario, se informan o van a sus colegio), no seria más eficiente usar el método de la publicidad, invadirnos con propaganda como “ponte el cinturón de seguridad”, “infórmate de becas y financiamiento universitario”, si bien es cierto que lo hace pero no con la eficacia de la publicidad la cual llega a todos de día y noche, hasta el más pobre y nos deja vivir en paz.






