Propongo que, desde Arica a Punta Arenas, se pinten todas las casas, departamentos y servicios públicos y que la compra para concretar esta idea sea subsidiada por el gobierno, a través de de casas comerciales representativas de cada región. De paso ponerle punto final a todos esos vándalos grafiteros que tanto daño le han causado a las buenas costumbres de este querido país llamado Chile. Además el Gobierno dejaría plasmado en una forma gráfica y real la alegría a través del color de su exitosa administración durante estos años por lo que todo chileno por igual estaría muy agradecido. Seria hermoso ver un Chile desde el norte al sur lleno de colorido, lo que representa fielmente los momentos que vivimos.






